Serie: EVANGELIZACIÓN

Principios

Introducción: La actitud de los discípulos después de la muerte y sepultura de Jesús, incluso durante el día de su resurrección era de impotencia, frustración, confusión y temor.

 

  • Juan 21:2-3 Narra de siete discípulos que están decidiendo regresar a su antigua profesión: La pesca. “Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a los discípulos junto al mar de Tiberias, y se manifestó de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos de sus discípulos.

Simón Pedro les dijo*: Me voy a pescar. Ellos le dijeron*: Nosotros también vamos contigo. Fueron y entraron en la barca, y aquella noche no pescaron nada.”

  • Lucas 24:13-24, cuenta de dos discípulos que se separaron del grupo y van de vuelta a su pueblo, aparentemente para reintegrarse a sus labores normales, es más, con una triste historia.
  • Parece que en realidad no estaban pensando en continuar la labor de su maestro y Señor.

Sin embargo, el libro de Hechos es una recopilación de toda la información disponible respecto a los inicios de la propagación del cristianismo. Hechos es la continuación de la obra iniciada por Cristo en los evangelios y un testimonio público de que los apóstoles continuaron con lo establecido por el Señor. Es un testimonio de la inauguración de la Iglesia, profetizada por Cristo.

 

Los primeros once versos del capítulo uno, pueden ser vistos como una transición, un puente entre el final del ministerio terrenal de Cristo y el principio del ministerio del Espíritu Santo en la iglesia. ¿Qué cambio la mentalidad y la actitud de los apóstoles? Estos once versos tienen la respuesta:

I. Creamos firmemente en la resurrección de Cristo y en sus beneficios (V. 3)

  1. La resurrección de Cristo confirmo lo que él dijo ser – El Hijo de Dios. (Rom. 1:4). Además, confirmo su palabra de que él resucitaría.
  2. La resurrección de Cristo introdujo el concepto de la resurrección de entre los muertos de todos los seres humanos. Unos para vida eterna y otros para muerte eterna (Juan 5:28-29; Pero en la resurrección de Cristo la esperanza de los creyentes de ser vivificados sea hace inevitable. (1 Cor. 15:21-22).
  3. La resurrección de Cristo les dio sentido a pasajes como Juan 11:25-26 cf. 1 Cor. 15:17-18.
  4. La resurrección de Cristo da validez a la predicación, a la fe y al perdón de los pecados 1 Cor. 15:14-15ª; 17. No somos falsos testigos, ni tenemos una fe ingenua; ni cargamos con la condenación del pecado.
II. Comprendamos el significado del reino de Dios. (Vv. 3c, 6, 8)
  1. El reino de Dios tiene un aspecto presente. Se habla del ya del reino. En la actualidad la iglesia de Cristo es la expresión visible del reino de Dios y la predicación es la estrategia para su extensión. (Hech. 8:12; 14:22; 19:8; 20:25)
  2. El reino de Dios es universal, no nacional
  3. El reino de Dios tiene un aspecto escatológico, o sea futuro. Cristo en su segunda venida instaurara el reino de Dios en la tierra.
  4. La importancia de esto es que nos hace entender que la misión no termina con nosotros, sino que transiciona y se perpetua a través de nosotros (2 Tim. 2:2; 4:1-2). Además, no es para gente selecta.
III. Dependamos del poder del Espíritu Santo para testificar. (Vv. 4-5, 8) El E.S. es el agente divino que imparte el poder para testificar.
  1. Jesús les ordenó esperar en Jerusalén la promesa del Padre: Ser bautizados con el Espíritu Santo. Es la obra por medio de la cual el E.S. introduce y coloca al creyente regenerado dentro del cuerpo de Cristo, la iglesia.
  2. El Espíritu Santo es el agente capacitador, no se puede hacer nada para Dios ni ir hacia adelante sin Él. (Ver Hech. 2:4 ,14; cf. 11:15-16; 4:8;31)
  3. Entendamos que nosotros únicamente somos instrumentos y en ese sentido procuremos ser instrumentos para honra (2 Tim. 2:21)
  4. Nuestra meta: Ser testigos de Cristo a todo el mundo, en nuestro caso alcanzando a todo San Cristóbal y Mixco.
IV. Apropiemos con plena convicción la promesa de que Jesús volverá pronto. (Vv. 9-11)
  1. La ascensión de Cristo es un hecho histórico (v. 9-10)
  2. Jesús les había hablado de su regreso al Padre celestial, pero también de su regreso a los suyos en este mundo (Jn. 14:2-3)
  3. Dos ángeles reafirmaron la promesa de que Jesús volvería tal como lo vieron ir (v. 10c-11)
  4. La importancia de esto es que la da un sentido de urgencia a la misión que tenemos que cumplir.

Conclusión: Esto mismos principios que guiaron la vida de los discípulos en aquel entonces, deben ser la fuerza que empuja nuestras vidas e iglesia a hacer los mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *